En la impresionante Plaza de San Marcos aparece en todo su esplendor la Basílica de San Marcos. La Capilla del Dux fue construida entre 1063 y 1094 para acoger los despojos de San Marcos. Parece que los restos mortales del evangelista fueron substraídos de Alejandría por dos al llegar a Venecia, el año siguiente, recibieron una acogida extraordinaria. Por eso el Dux en cargo ordenó la construcción de un templo en su honor.
La Basílica en su forma actual data del siglo siguiente. En su interior se hallan más de 4200 metros cuadrados de mosaicos realizados a lo largo de 600 años. Los más apreciados son sin duda los más antiguos (se encuentran en la Capilla de Pentecostés, la primera a la entrada), hechos con la finalidad de exaltar la Iglesia de Cristo. El resto de la composición está dedicada, naturalmente, a la exaltación de la iglesia veneciana y de San Marcos.
El altar mayor guarda la urna de San Marcos, aunque la imagen más venerada es sin duda la Vírgen Nicopeia (operadora de victoria), parte del botín sacado en Constantinopla en 1204 como el resto del núcleo originario del tesoro de San Marcos que merece una visita esmerada.
Os aconsejamos acercaros a la terraza, situada a la entrada a la derecha, ya que desde el balcón hay unas magníficas vistas.
Precios de entrada a la basílica:
- La entrada es gratuita.
- El acceso al tesoro cuesta 2.5€
- El acceso al retablo cuesta 1.5€
Cómo llegar hasta la basílica:
- A la basílica se puede llegar usando un vaporetto hasta San Zaccaria o San Marco, líneas 1, 2, 41, 42, 51, 52, N y LN.











